{"id":4790,"date":"2014-07-05T06:04:33","date_gmt":"2014-07-05T04:04:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/?p=4790"},"modified":"2014-07-05T07:30:11","modified_gmt":"2014-07-05T05:30:11","slug":"texto-en-el-centro-del-volcan-por-dominique-misein","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/?p=4790","title":{"rendered":"[Texto] En el centro del volc\u00e1n, por Dominique Mis\u00e9in"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">El otro d\u00eda le\u00eda este texto de Dominique Mis\u00e9in. Me gust\u00f3 bastante su planteamiento, y aunque, como me pasa a menudo con muchos escritos, no comparto del todo su contenido, me pareci\u00f3 muy interesante su difusi\u00f3n y debate, as\u00ed que a pesar de que era un poco largo, decidi transcribirlo al ordenador (lo busqu\u00e9 por Internet pero no lo encontr\u00e9 transcrito en castellano) y publicarlo aqu\u00ed, ya que considero que aborda sin rodeos la necesidad tanto de abandonar una serie de expectativas autocomplacientes acerca de nuestras pr\u00e1cticas (ya no s\u00f3lo guiadas a menudo por un cierto sentido espectacular o por una obsesi\u00f3n por lo cuantitativo, sino tambi\u00e9n por una racionalidad a veces excesiva que exige una programaci\u00f3n y c\u00e1lculo milim\u00e9trico de cada movimiento y decisi\u00f3n para luego, sin embargo, encontrarnos con una cosecha podrida que no da los frutos esperados) como de dotarnos de una raz\u00f3n sobria pero al mismo tiempo apasionada, demoledora con respecto a todos los valores de lo que llamamos el Viejo Mundo, sin viejas glorias que enaltecer, pero con una perspectiva hist\u00f3rica que saber recoger e interpretar, para no cometer los mismos errores ni dejarnos embaucar por los mismos enga\u00f1os que anta\u00f1o enterraron los mismos sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Liberar las pasiones y los instintos confinados todav\u00eda en lo m\u00e1s profundo de nuestro enajenado ser pero sin perder de vista la cuesti\u00f3n principal y la necesaria sensatez para, al mismo tiempo que se hace tabla rasa con la Dominaci\u00f3n y su mundo, sea posible establecer nuevas relaciones que dejen atr\u00e1s esta civilizaci\u00f3n, sus dogmas, sus c\u00f3digos y sus ideas; Abandonar toda esperanza para poder aspirar a la \u00fanica esperanza que merece la pena, la del salto cuantitativo en cuanto a nuestro potencial de subvertir lo existente, con una rabia que aunque incontrolada sepa medir su radio de acci\u00f3n y as\u00ed, convertir en un hecho veraz la apertura de una posibilidad aut\u00e9ntica de reapropiaci\u00f3n sobre fragmentos o incluso sobre la totalidad de nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aqu\u00ed va, y espero que cumpla su objetivo, que m\u00e1s que ofrecer respuestas, creo que es m\u00e1s bien ayudar a que se formulen las preguntas adecuadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por cierto, aunque en esta ocasi\u00f3n he evitado el uso de \u00abx\u00bb, \u00ab@\u00bb etc. para el g\u00e9nero neutro, s\u00ed he cambiado alg\u00fan vocabulario, como por ejemplo cuando hablaba de \u00abEl hombre\u00bb, utiliz\u00e1ndolo como gen\u00e9rico, sustituy\u00e9ndolo por \u00abel humano\u00bb o \u00abla persona\u00bb o \u00abel hombre y la mujer\u00bb, intentando de esa forma eliminar ciertas connotaciones sexistas (no intencionadas, pero presentes al fin y al cabo) en el lenguaje. Tambi\u00e9n he intentado no reproducir un lenguaje especista a\u00f1adiendo \u00abno-humano\u00bb cuando el texto hablaba de \u00abanimal\u00bb como conjunto de especies que se comparaba con el ser humano, puesto que el ser humano, al margen de las diferencias o supuesta superioridad racional con respecto a otras especies, no es m\u00e1s ni menos que un animal m\u00e1s, inseparable del conjunto conocido como \u00ablos animales\u00bb. Espero con estas modificaciones no cansar al\/a la lector\/a ni trastocar el significado original del texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>EN EL CENTRO DEL VOLC\u00c1N, por Dominique Mis\u00e9in<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Extra\u00eddo del n\u00famero 3 de la revista anarquista internacional <a href=\"http:\/\/acorpsperdu.wikidot.com\/\">A Corps Perdu<\/a> (edici\u00f3n en castellano) y publicado originalmente en n\u00ba 2 de Diavolo In Corpo (Tur\u00edn, Italia, mayo de 2008).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>A pesar de que las m\u00faltiples cat\u00e1strofes que se abaten sobre el ser humano la han puesto duramente a prueba, contin\u00faa resistiendo la convicci\u00f3n de que toda la Historia se ha desarrollado siguiendo un recorrido progresivo, si no regular, m\u00e1s o menos constante. La evoluci\u00f3n no es una peregrina opini\u00f3n, si es cierto, y cierto es, que salidos de las cavernas hemos llegado a navegar por el espacio. Hoy mejor que ayer, y peor que ma\u00f1ana. Pero, \u00bfcu\u00e1l ha sido el punto de partida de esta carrera irrefrenable? Uno de los padres de la antropolog\u00eda cultural, L.H. Morgan, en su estudio sobre las l\u00edneas del progreso humano desde el estado salvaje hasta la civilizaci\u00f3n, divide la historia de la humanidad en tres etapas: el estado primitivo, el de la barbarie y el de la civilizaci\u00f3n. Morgan sostiene que este \u00faltimo habr\u00eda nacido con la invenci\u00f3n de un alfabeto fon\u00e9tico y con la difusi\u00f3n de la escritura: <strong>\u201cEn el principio era el verbo\u201d<\/strong>, dice la Biblia. Ha sido el discurso lo que ha facilitado el camino del ser humano, permiti\u00e9ndole conjeturar, argumentar, rebatir, discutir, acordar, concluir. Sin el discurso, la torre de Babel de la comunidad humana, no podr\u00eda haber sido construida. En la fuerza persuasiva de la palabra se manifiesta la Raz\u00f3n, que se convierte as\u00ed en la t\u00e9cnica de creaci\u00f3n y de gobierno del mundo, haciendo que los seres humanos no se destruyan mutuamente sino que se pongan de acuerdo de la manera que consideren mejor. Y la Raz\u00f3n, como dec\u00eda un sabio romano, es lo \u00fanico por lo que <strong>\u201cnos diferenciamos de los brutos\u201d<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Tambi\u00e9n Dante empleaba el mismo vocablo para referirse a los animales no racionales, bestias o seres humanos: <strong>\u201ces evidente que vivir en tanto que animales \u2013 animales, digo brutos \u2013 es sentir, mientras vivir en tanto que hombres y mujeres es hacer uso de la raz\u00f3n\u201d<\/strong>. De hecho, los humanos pueden tambi\u00e9n comportarse como \u201cbrutos\u201d, cuando renuncian a seguir aquellas prerrogativas que para el poeta toscano son t\u00edpicas del ser humano y constituyen su grandeza: la libre voluntad y la raz\u00f3n. En efecto, toda la filosof\u00eda ense\u00f1a que el humano es distinto del animal no-humano porque est\u00e1 dotado de raz\u00f3n. Si se dedicase \u00fanicamente a la satisfacci\u00f3n de sus necesidades fisiol\u00f3gicas nada le diferenciar\u00eda del resto de la fauna, y la vida en este planeta habr\u00eda quedado detenida en las condiciones de la Prehistoria. Pero no ha sido as\u00ed. Y el proceso evolutivo es considerado como un ascenso. El ser humano ahora camina erecto y desaf\u00eda al cielo, mientras que los animales no-humanos tienen como gu\u00eda el Instinto \u2013 que conduce a la mera conservaci\u00f3n y a la b\u00fasqueda de lo inmediatamente ventajoso \u2013 relacionado con la bajeza del vientre \u2013 mientras que los humanos se gu\u00edan por la Raz\u00f3n \u2013 que lleva a perseguir lo justo y lo \u00fatil \u2013 que tiene sede a la altura de la cabeza.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>La Raz\u00f3n, dec\u00edan los antiguos griegos, es com\u00fan a todos y universal. La raz\u00f3n es, por tanto, Una. \u00bfPero qui\u00e9n la posee? Y sobre todo, \u00bfqu\u00e9 sucede si alguien se obstina en no seguirla por otras razones a las cuales no quiere renunciar? Si la raz\u00f3n se manifiesta a trav\u00e9s del discurso, \u00bfqu\u00e9 pasa cuando no encontramos las palabras que puedan expresar lo que nos mueve? El mundo en que nos encontramos es un universo tan cerrado en s\u00ed mismo, tan incapaz de aceptar lo que desborda sus esquemas cognitivos y normativos, que no puede tolerar aquello que se le escapa y acaba releg\u00e1ndolo al \u00e1mbito de la locura, de la barbarie, de la utop\u00eda irracional.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Incluso la cr\u00edtica social \u2013 entendida no s\u00f3lo en sus expresiones te\u00f3ricas, sino tambi\u00e9n en sus realizaciones pr\u00e1cticas \u2013 ha conocido su propia brutalidad, un estado en el que la lucha contra el orden social provocada por la insatisfacci\u00f3n de las condiciones miserables no se manifestaba de manera articulada, a trav\u00e9s de una acci\u00f3n proyectual, sino sobre todo en forma de revueltas espor\u00e1dicas, privadas de motivaciones te\u00f3ricas, y que buscaban tan s\u00f3lo una satisfacci\u00f3n inmediata. Por decirlo con otras palabras, cuando el vaso se colmaba se desencadenaba una violencia ciega que, aun siendo capaz de identificar al enemigo a golpear, no era capaz de expresar sus razones. De ah\u00ed que una vez que la rabia se disipaba la situaci\u00f3n volv\u00eda a la normalidad. E igual que con la historia de la humanidad, con la cr\u00edtica social tambi\u00e9n es posible se\u00f1alar un momento a partir del cual el instinto deja lugar a la raz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>En la primera mitad del siglo XIX se produce la \u00faltima gran revuelta \u201cinsensata\u201d (el luddismo) y aparece ese proyecto pol\u00edtico que, aun teniendo ilustres predecesores, necesitar\u00e1 la aportaci\u00f3n de Marx y Engels para desarrollarse plenamente. 1848 no fue s\u00f3lo el a\u00f1o de las grandes convulsiones sociales que atravesaron toda Europa, tambi\u00e9n fue el a\u00f1o en que vio la luz el Manifiesto del Partido Comunista. El deseo de transformar el mundo sale de las cavernas y se deshace de sus connotaciones m\u00edsticas e idealistas, t\u00edpicas de los milenaristas y de los socialistas ut\u00f3picos, para adquirir una racionalidad propia y convertirse en ciencia social. No en vano Engels, en el pr\u00f3logo al Manifiesto escrito para la edici\u00f3n inglesa de 1888, definir\u00e1 a los movimientos sociales radicales anteriores a 1848 como valedores de <strong>\u201cun tipo de comunismo grosero, apenas esbozado, puramente instintivo\u201d<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>La lucha por la libertad, convencida de la fatuidad de los arrebatos impulsivos del odio, elabora su propio programa, su propia estrategia, y empieza a propugnar la subversi\u00f3n de todos los aspectos de la sociedad y su re-edificaci\u00f3n sobre bases distintas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Nace el comunismo cient\u00edfico, con todas sus variantes, y nace tambi\u00e9n el movimiento anarquista. Durante un siglo y medio comunistas autoritarios y anarquistas han visto en la toma de conciencia la condici\u00f3n fundamental de todo cambio social. Si los autoritarios han querido imponer esa toma de conciencia desde lo alto de sus organizaciones pol\u00edticas a un proletariado desprovisto de ella, los anarquistas han intentado hacerla surgir espont\u00e1neamente mediante la propaganda o el ejemplo. Con este fin han sido difundidos millones de escritos \u2013 en forma de peri\u00f3dicos, revistas, libros, op\u00fasculos, octavillas, manifiestos \u2013 se han organizado conferencias, manifestaciones, se han creado comit\u00e9s y asociaciones; por no hablar de todas las luchas sociales y acciones individuales y colectivas llevadas a cabo contra las instituciones. En el coraz\u00f3n de cada revolucionario hab\u00eda mucho m\u00e1s que una esperanza. Exist\u00eda la certeza de que toda esa actividad llevar\u00eda, tarde o temprano, al despertar de esa Conciencia que har\u00eda posible la Revoluci\u00f3n. La raz\u00f3n de la Libertad \u2013 entendida esta tambi\u00e9n como una, com\u00fan a todos y universal \u2013 sustituir\u00eda a la raz\u00f3n del Poder, que le estaba usurpando la legitimidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Hoy sabemos que tal proceso determinista era tan s\u00f3lo una ilusi\u00f3n. La historia no va ineluctablemente a ning\u00fan sitio. Y en cualquier caso, el poder tampoco se ha quedado de brazos cruzados. Si hubo un tiempo en el que con s\u00f3lo escuchar la palabra \u201chuelga\u201d, los explotados se sent\u00edan implicados; si en cada ciudad, pueblo, f\u00e1brica o barrio se reun\u00edan porque la vida misma era vida colectiva de clase; si por muchos a\u00f1os la vida de los oprimidos inclu\u00eda el debate cotidiano sobre las condiciones de existencia y de lucha; si por todas partes, y a pesar de la heterogeneidad de esa conciencia de clase, se discut\u00eda sobre la necesidad de destruir el capitalismo y construir una nueva sociedad sin explotadores ni explotados; es innegable que, en el curso de las \u00faltimas d\u00e9cadas, todo \u00e9sto, junto con el temido \u201cproletariado\u201d &#8211; entendido como clase y como visi\u00f3n del mundo contrapuesta a la del Capital \u2013 ha desaparecido<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Y no ha sido fruto de la casualidad. El Capital se ha aplicado en la construcci\u00f3n de una sociedad ideal en la que no exista el enemigo, poblada de buenos ciudadanos productivos y, en la medida de lo posible, de humanoides capaces de re-producir la sociedad sin hacer preguntas. Frente al peligro de la raz\u00f3n revolucionaria, una tupida legi\u00f3n de cortesanos \u2013 fil\u00f3sofos, artistas, escritores, ling\u00fcistas, soci\u00f3logos, psicoanalistas, historiadores \u2013 se ha consagrado a la tarea de desecar toda forma de significado. El \u201cfin de la Historia\u201d nos ense\u00f1a que ya no existe un futuro del que intentar apoderarse; el instante, esa pulsaci\u00f3n artificial, abstracta, ajena a toda continuidad, se ve elevado al rango de instancia suprema. En un tiempo sin sustancia, la cosa sucumbe bajo la apariencia, el contenido se repliega ante la forma vac\u00eda, la elecci\u00f3n cede ante el automatismo, el individuo abdica de su autonom\u00eda. Y as\u00ed nos encontramos a nosotros mismos, chapoteando en el vac\u00edo prepotente de los manifiestos publicitarios que hacen de la Ausencia algo atractivo. Queda tan s\u00f3lo la raz\u00f3n de Estado, la \u00fanica que los cl\u00e9rigos de la postmodernidad jam\u00e1s han osado cuestionar.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>As\u00ed, la dominaci\u00f3n ha querido anular preventivamente las razones de los rebeldes. Y no s\u00f3lo las grandes razones \u2013 el comunismo o la anarqu\u00eda \u2013 sino tambi\u00e9n las m\u00e1s peque\u00f1as y simples, como las que marcaban la vida cotidiana de todos los explotados permiti\u00e9ndoles no ignorar qu\u00e9 quer\u00edan y por qu\u00e9 lo quer\u00edan, permiti\u00e9ndoles distinguir al rico del pobre, el polic\u00eda del preso, la violencia del Estado de la de los rebeldes, la caridad de la solidaridad. Pero si el objetivo era acabar de una vez para siempre con las rebeliones, el intento ha fracasado. Contin\u00faan estallando revueltas. Lo que las caracteriza es el hecho de que no existe una progresi\u00f3n cuantitativa visible anterior a la explosi\u00f3n, el vaso se ve colmado sin ser precedido de grandes luchas parciales. La chispa que las inflama no es la promesa de una libertad futura, sino la conciencia de una miseria presente, si no econ\u00f3mica, ciertamente s\u00ed emocional. Ahora la revuelta no tiene razones que exponer, no tiene reivindicaciones que ver satisfechas, no tiene un objetivo preciso y expl\u00edcito y rara vez desarrolla algo pro-positivo. El punto de partida es una negaci\u00f3n general en la que se ven mezclados aspectos econ\u00f3micos, pol\u00edticos, sociales y vitales. Ahora la revuelta se caracteriza por la acci\u00f3n violenta y decidida de insurgentes que toman las calles y se enfrentan violentamente con todosl os \u00f3rganos del Estado, y entre ellos mismos. Estamos a las puertas de la guerra civil. Estamos ya en guerra civil.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>El hecho mismo de que la revuelta pueda adquirir la forma de una deflagraci\u00f3n imprevista determina una cuesti\u00f3n crucial: el efecto sorpresa. El viejo arsenal socialdem\u00f3crata reformista queda inerme ante la acci\u00f3n de los insurgentes. El sindicalismo mismo se muestra incapaz de dar una respuesta la violencia o de encuadrarla. Los asistentes sociales, y en general, todos los agentes estatales de mediaci\u00f3n social, se encuentran completamente superados. La ausencia de reivindicaciones precisas vuelve mucho m\u00e1s arduo su trabajo de recuperaci\u00f3n, y no les queda m\u00e1s que reprobar aquello que no dudan en llamar <strong>\u201cautismo de los insurgentes\u201d<\/strong>. Pero no s\u00f3lo los consejeros del rey se muestran consternados. Tambi\u00e9n los revolucionarios est\u00e1n fuera, desprevenidos, demasiado acostumbrados a repetir y a repetirse durante a\u00f1os que la revoluci\u00f3n <strong>\u201cno tiene nada que ver con el estallido de un barril de p\u00f3lvora\u201d<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo razonar con quien no tiene razones?, \u00bfc\u00f3mo discutir con quien no tiene palabras? La revuelta puede ser feroz, no es capaz de hacer distinciones que necesiten un an\u00e1lisis. Cualquiera de nosotros puede ser ese camionero que, durante la revuelta de Los \u00c1ngeles de 1992, qued\u00f3 medio muerto a palos y pedradas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201c<\/strong><strong>El gallo, forzado en la estrechez del establo, rodeado de caballos y sin ning\u00fan otro lecho a mano, estaba obligado a buscar un apoyadero precario en el suelo insidioso. Con los caballos trapaleando a su alrededor y poniendo en serio peligro su fr\u00e1gil vida, el gallo lanza una sabia invitaci\u00f3n:<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>&#8211; Os ruego, caballeros, que intentemos permanecer lo m\u00e1s rectos posibles en nuestras patas. Temo que, si no, podamos acabar pis\u00e1ndonos unos a otros\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Con la linterna de nuestra conciencia m\u00e1s o menos critica damos vueltas en un vano intento de iluminar la noche negra que nos envuelve. Todos los textos que podemos haber le\u00eddo se muestran incapaces de proporcionarnos un hilo que pueda ayudarnos a salir del laberinto. No somos capaces ya de descifrar los hechos cotidianos cuando \u00e9stos se plantean ante nosotros. Alrededor del mundo contin\u00faan estallando revueltas, pero del modo en que lo hacen no hay ni rastro en nuestros manuales. Cuando, siguiendo las sugerencias de una raz\u00f3n atiborrada de nociones librescas, denigramos la mala insurrecci\u00f3n albanesa (1997) y aplaudimos la buena revuelta de Seattle (1999) hacemos como el gallo de la f\u00e1bula: aconsejamos a todos permanecer bien rectos. \u00a1Por fin una revuelta como es debido!, \u00a1que tomen ejemplo todos los insurrectos del mundo!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Demostramos as\u00ed una vez m\u00e1s c\u00f3mo la exigencia presentada por los revolucionarios en el transcurso de la historia ha siempre sido casi exclusivamente de tipo l\u00f3gico, es decir, normativo. Y la norma, la raz\u00f3n coherente consigo misma, hace lo que sea para obligar a la realidad a adecuarse a ella. Pero la realidad escapa, no cabe en ninguna ideolog\u00eda. A pesar de nuestras mejores intenciones, nada nos asegura que la revuelta de Seattle vaya a ser el modelo. Antes al contrario, parece que el viento sopla en otras direcciones.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Durante mucho tiempo, hemos defendido la virtud de la Raz\u00f3n como \u00fanica gu\u00eda de nuestras acciones, y ahora nos vemos con poco o nada en nuestras manos. En la b\u00fasqueda de una v\u00eda de escape del absurdo que amenaza nuestras existencias, es dif\u00edcil resistirse a la tentaci\u00f3n de darle la vuelta a las cosas y dirigir nuestra atenci\u00f3n hacia lo que generalmente se considera en las ant\u00edpodas de la raz\u00f3n, la pasi\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, ya hubo quien hizo del redescubrimiento de las pasiones una de las armas m\u00e1s peligrosas para el asalto al mundo del poder y el dinero. Podemos desempolvar de nuestras bibliotecas los viejos libros de Bakunin y Coerderoy, los anarquistas que en el siglo pasado exaltaron el <strong>\u201cdesencadenamiento de las malas pasiones\u201d<\/strong> y <strong>\u201cla revoluci\u00f3n por los Cosacos\u201d<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Oigamos la voz fulminante de Coerderoy:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201cRevolucionarios anarquistas, dig\u00e1moslo alto: No queda m\u00e1s esperanza que el diluvio humano; No tenemos futuro sino en el Caos; No tenemos m\u00e1s recurso que una guerra general que, mezclando todas las razas y rompiendo todas las relaciones establecidas, arrebate de las manos de las clases dominantes los instrumentos de opresi\u00f3n con los que violan las libertades adquiridas a precio de sangre. \u00a1Promovamos una revoluci\u00f3n en los hechos, llev\u00e9mosla a las instituciones e inocul\u00e9mosla a trav\u00e9s de la espada en el organismo de las sociedades de manera irreversible!, \u00a1Que la marea humana crezca hasta desbordarse! Cuando todos los desheredados sean presa del hambre la propiedad dejar\u00e1 de ser santa. En el fracaso de las armas, el hierro resonar\u00e1 m\u00e1s alto que el dinero; cuando cada uno combata por su propia causa, nadie tendr\u00e1 la necesidad de ser representado; en medio de la confusi\u00f3n de lenguas, los abogados, los periodistas, los dictadores de la opini\u00f3n perder\u00e1n su discurso. Entre sus dedos de acero, la revoluci\u00f3n destroza todos los nudos gordianos; no conoce ning\u00fan acuerdo con el Privilegio; no tiene piedad con la hipocres\u00eda, miedo en las batallas ni freno en las pasiones; es ardiente con sus amantes e implacable con sus enemigos. \u00a1Por Dios! Dej\u00e9mosla pues hacer, y cantemos sus loas como el marinero canta los grandes caprichos del mar, su amor\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Reivindicar el Caos tras haber intentado in\u00fatilmente durante a\u00f1os poner orden. Exaltar la barbarie tras identificarla durante tanto tiempo con el capitalismo. Podr\u00e1 parecer contradictorio pero, \u00bfobrando as\u00ed no nos sentimos acaso m\u00e1s cercanos a la meta?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Y sin embargo, bien pensado, es extra\u00f1o que para desarrollar la tesis que quiere ver en la barbarie no s\u00f3lo algo que infunde pavor sino tambi\u00e9n una posibilidad por la que apostar, haya que recurrir a tales precursores. Como si nos sinti\u00e9semos culpables, y necesit\u00e1semos nuevas justificaciones tras las que esconder dudas e inseguridades. Pero entonces, \u00bfde qu\u00e9 ha servido poner tanto empe\u00f1o en analizar las profundas y veloces modificaciones de la estructura social, ilustrar la reestructuraci\u00f3n tecnol\u00f3gica del capital, poner de manifiesto la atomizaci\u00f3n del sistema productivo, levantar acta del fin de las grandes ideolog\u00edas, atajar el declive de todo significado, pla\u00f1ir por la reducci\u00f3n del lenguaje, etc. etc.? Raz\u00f3n tras raz\u00f3n, an\u00e1lisis tras an\u00e1lisis, cita tras cita, tal vez no hayamos hecho sino levantar el en\u00e9simo muro inexpugnable capaz de protegernos, si no de la realidad externa, al menos s\u00ed de nosotros mismos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201c<\/strong><strong>Si la raz\u00f3n es la vela del barco, las pasiones son los vientos\u201d &#8211; Alexander Pope<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>En realidad somos victimas de un gran enga\u00f1o, urdido por nosotros mismos, cuando nos apropiamos de las tesis de un Bakunin o de un Coerderoy para aliviar la desolaci\u00f3n provocada por la quiebra de todo gran proyecto social. Olvidamos que esos anarquistas no son nuestros contempor\u00e1neos, no han visto la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, no han conocido la era de Internet. Proponemos sus ideas, pero evitamos reflexionar sobre las razones que les llevaron \u2013 en un contexto hist\u00f3rico totalmente distinto al nuestro \u2013 a cifrar sus esperanzas de una transformaci\u00f3n social radical, no en la adhesi\u00f3n a un programa ideal, sino en la irrupci\u00f3n salvaje de las fuerzas m\u00e1s oscuras del ser humano. As\u00ed, podemos eludir muchas preguntas sobre por qu\u00e9, como dec\u00eda Coerderoy:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201c<\/strong><strong>La revoluci\u00f3n social no se puede realizar mediante una iniciativa parcial, a trav\u00e9s de un camino sencillo, a trav\u00e9s del Bien. Es necesario que la humanidad se salve a trav\u00e9s de una revuelta general, mediante un contragolpe, mediante el Mal.\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Mejor cubrir con nuevos mantos las viejas certezas, en lugar de deshacernos de ellas. Mejor mirarse en un espejo que refleje la imagen de un individuo civilizado, pensando que en su interior acecha un b\u00e1rbaro libre y salvaje a la espera de la ocasi\u00f3n propicia para manifestarse. Si no se puede confiar en las virtudes del progreso, m\u00e1s vale s\u00f3lo jurar sobre la genuina y espont\u00e1nea naturaleza del individuo, sobre la que la civilizaci\u00f3n habr\u00eda superpuesto a trav\u00e9s de los siglos sus propias vulgares convenciones sociales. \u00bfPero n es todo \u00e9sto de nuevo una proyecci\u00f3n ideol\u00f3gica, una especie de versi\u00f3n actualizada del sol dell&#8217;avenue que tarde o temprano despuntar\u00e1 m\u00e1gicamente en el horizonte? Y el problema no consiste s\u00f3lo en averiguar si existe todav\u00eda una naturaleza humana no contaminada por la televisi\u00f3n que pueda ser redescubierta, o si el inconsciente humano puede ser desinfectado de los venenos del Capital.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Y es que, a pesar de las apariencias, las tesis de Bakunin y Coerderoy son fruto de un razonamiento perfectamente l\u00f3gico. El fin a alcanzar determina los medios a utilizar. Si nuestro objetivo fuese una redistribuci\u00f3n de las cartas de la baraja, la elecci\u00f3n de los medios a emplear bien podr\u00eda ser fruto de argumentaciones racionales. Por turnos, a todos nos puede tocar repartir. Pero si nuestro objetivo es acabar con el juego, con todas sus reglas, con las cartas y con los jugadores, entonces la cosa cambia. En otras palabras, si nuestros deseos se limitasen a la sustituci\u00f3n de una clase dirigente por otra, a la rehabilitaci\u00f3n de \u00e1reas degradadas, a una bajada de precios, a una reducci\u00f3n de los intereses bancarios, a una mejor ventilaci\u00f3n de las celdas de las c\u00e1rceles, y a otras cosas por el estilo, estar\u00edamos en el \u00e1mbito de las posibilidades razonables. Pero si lo que queremos es acabar con el mundo tal como lo conocemos, con el consiguiente ingreso en un mundo fant\u00e1stico aun por imaginar, nos encontramos ante un proyecto considerado imposible, extraordinario, sobrehumano, que para ser realizado requiere de medios imposibles, extraordinarios, sobrehumanos. Una revuelta sopesada en la balanza de la conveniencia, con un ojo atento a los pros y los contras a cada paso es una revuelta derrotada por anticipado, puesto que no puede m\u00e1s que alcanzar un punto dado para luego detenerse. Desde el punto de vista de la l\u00f3gica, es siempre mejor encontrar un compromiso que combatir. No es razonable que un explotado se rebele contra la sociedad porque ser\u00e1 aplastado. La barricada puede ejercer su fascinaci\u00f3n, pero es in\u00fatil esconder que muchos encontrar\u00e1n la muerte en ella, y nadie puede saber qu\u00e9 pecho impactar\u00e1 la bala.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Como \u00fanicas aliadas quedan pues las pasiones, esas malas pasiones que vuelven todo posible, incluso lo imposible. Bakunin y Coerderoy lo entendieron. No se puede hacer la revoluci\u00f3n a trav\u00e9s del sentido com\u00fan. S\u00f3lo la pasi\u00f3n es capaz de arrastrar el alma humana, de llevarla hasta metas impensables, de armarla de fuerza invencible. S\u00f3lo individuos que \u201chan perdido la cabeza\u201d, sobre los que la raz\u00f3n no ejerce ning\u00fan control, son capaces de llevar a cabo las tareas excepcionales necesarias para derribar una autoridad secular. Como vemos, no se trata de convertir al mayor n\u00famero posible de personas a un ideal considerado como justo, sino de inflamarlas, porque, como gustaba de repetir un viejo anarquista:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201c<\/strong><strong>Es cosa com\u00fan que el pueblo presente las mismas caracter\u00edsticas que el carb\u00f3n: apagado, masa s\u00f3lida e inc\u00f3moda, luminosa y ardiente encendido.\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Pero el ardor de las pasiones nunca dura mucho, es siempre moment\u00e1neo, precisamente como las revueltas hodiernas. Es una embriaguez que empuja fuera de s\u00ed, pero que a la ma\u00f1ana siguiente se apaga. Cabe deducir pues que, si la raz\u00f3n por s\u00ed sola no es capaz de guiarnos hacia la libertad, la sola pasi\u00f3n tampoco es capaz de hacerlo. Por lo dem\u00e1s, nadie nunca lo ha pretendido. Nos encontramos ante un equ\u00edvoco proveniente de la contraposici\u00f3n de una raz\u00f3n presuntamente irracional frente a un raz\u00f3n presuntamente fr\u00eda, que genera una ant\u00edtesis que en la realidad no existe. Porque la pasi\u00f3n, lejos de ser precipitada e irreflexiva, es bien capaz de tomarse el tiempo de dotarse de una perspectiva. Del mismo modo, las acrobacias de la raz\u00f3n muchas veces no hacen sino justificar a posteriori el fruto de nuestras pasiones. Quiz\u00e1s en ning\u00fan otro sitio como en la obra de Sade, con su continuo concatenamiento de escenas orgi\u00e1sticas y reflexiones filos\u00f3ficas, se ha mostrado c\u00f3mo pasi\u00f3n y l\u00f3gica se complementan, se interpenetran y se contienen mutuamente. Tanto la br\u00fajula como el viento son indispensables. Cualquiera que sea el viaje que se quiere emprender, no se puede hacer a falta de uno de ellos. Por eso Bakunin pudo invocar al furor, pero habl\u00f3 tambi\u00e9n de la necesidad de un <strong>\u201cpiloto invisible\u201d<\/strong>. Ahora nos encontramos m\u00e1s bien en una situaci\u00f3n en la que no se puede pilotar una tormenta. Se la puede s\u00f3lo sufrir.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201c<\/strong><strong>La revoluci\u00f3n violenta que sent\u00edamos crecer desde hace algunos a\u00f1os, y que personalmente tanto hab\u00eda deseado, pasaba ante mi ventana, ante mis ojos. Y me encontraba desorientado, incr\u00e9dulo. [\u2026] Los primeros tres meses fueron los peores. Como tantos otros, estaba obsesionado por aquella tremenda falta de control. Yo, que con todas mis fuerzas hab\u00eda deseado la subversi\u00f3n, el derrocamiento del orden establecido, incluso yo, ahora, en el centro del volc\u00e1n, ten\u00eda miedo&#8230; Detestaba las ejecuciones sumarias, los saqueos, todos los actos de bandidismo&#8230; Me debat\u00eda como siempre entre la atracci\u00f3n te\u00f3rica y sentimental por el desorden y la necesidad fundamental de orden y paz.\u201d &#8211; Lu\u00eds Bu\u00f1uel<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Contra la tormenta, contra el Caos y las fuerzas primigenias de la barbarie, no entra en liza s\u00f3lo la persona pol\u00edtica y econ\u00f3mica, preocupada por la estabilidad del mercado electoral o mercantil, sino sobre todo la persona \u00e9tica. Repudiar las normas sociales, abandonarse a los instintos, significa recaer en las tinieblas del estado salvaje hasta resucitar los horrores de la horda primigenia. La civilizaci\u00f3n, por tanto, no puede ser son Raz\u00f3n, Orden, Ley, y no necesariamente las decretadas por el Estado. Los compa\u00f1eros de Bakunin en Lyon, no dejaron de reproch\u00e1rselo. Uno de ellos recordar\u00e1 c\u00f3mo entre ellos surgieron conflictos: <strong>\u201ccuya causa principal era la gran teor\u00eda de Bakunin sobre la necesidad de que todas las pasiones, todos los apetitos, todas las c\u00f3leras del pueblo en revuelta, puedan expresarse y desencadenarse con rienda suelta y libres de bozal.\u201d <\/strong>Un compa\u00f1ero en particular <strong>\u201cno ve\u00eda con buenos ojos ese eventual aluvi\u00f3n de violencias de la bestia humana\u201d<\/strong> y <strong>\u201ccondenaba toda clase de cr\u00edmenes e infamias, que dar\u00edan a la revoluci\u00f3n una apariencia siniestra, sepultar\u00edan la grandeza de la idea bajo la brutalidad de los instintos, alz\u00e1ndose contra todos aquellos que albergan en su coraz\u00f3n amor por las grandes cosas y cuya consciencia se gu\u00eda por el sentido de lo que es justo y bueno.\u201d<\/strong> \u00bfC\u00f3mo es posible, se preguntaba, que <strong>\u201chombres y mujeres que representan la idea del futuro puedan tener derecho a ensuciarla mediante el contacto con las m\u00e1s antiguas barbaries a las que las civilizaciones m\u00e1s elementales intentaron poner freno\u201d<\/strong><strong>?<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Las observaciones de este compa\u00f1ero de Bakunin han llegado bastante m\u00e1s lejos que las tesis del revolucionario ruso. Prueba de ello es el olvido al que \u00e9stas se han visto relegadas junto a las de Coerderoy. La barbarie no puede abrir la puerta a la libertad, recordaban las personas \u00e9ticas quienes en su mayor parte son las mismas que en otras ocasiones han llegado a pretender que la guerra produce la paz, que el rico mantiene al pobre, que la fuerza garantiza la igualdad. Pero, \u00bfqu\u00e9 puede abrir la puerta a la libertad?, \u00bftal vez la expansi\u00f3n de los mercados?, \u00bfun aumento de los partidos pol\u00edticos?, \u00bfla consolidaci\u00f3n de las fuerzas del orden?, \u00bfuna mejor educaci\u00f3n?, \u00bfuna huelga general?, \u00bfuna organizaci\u00f3n revolucionaria con millones de afiliados?, \u00bfel desarrollo de las fuerzas productivas?, \u00bfy por qu\u00e9 no, si se quiere respetar ese mecanismo determinista considerado motor de la historia? Por otra parte, resulta mistificador pintar una situaci\u00f3n de anomia \u2013 es decir, de ausencia o fuerte debilitamiento de las normas que regulan la conducta de los individuos \u2013 tan de negro. Que dentro de cada individuo se encuentra emboscado un monstruo presto a masacrar inocentes es algo que habr\u00eda que demostrar. En realidad, se trata tan s\u00f3lo de una hip\u00f3tesis \u2013 tan confirmada como desmentida por la experiencia hist\u00f3rica \u2013 que beneficia a quienes establecen e imponen las reglas. Y aun si as\u00ed fuese, \u00bfse puede decir a priori qu\u00e9 direcci\u00f3n tomar\u00e1 una situaci\u00f3n de anomia?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>No es probable que un marinero que canta a la fuerza del mar pretenda exaltar as\u00ed la belleza del naufragio. De la misma manera, reconocer el papel de las pasiones, tambi\u00e9n de las m\u00e1s oscuras, en todo proceso de transformaci\u00f3n social, no significa hacer apolog\u00eda de la violaci\u00f3n, del ba\u00f1o de sangre o del linchamiento. Todas las revoluciones han conocido sus excesos, seria in\u00fatil negarlo, pero esto no significa ni que haya que renunciar a una revoluci\u00f3n por miedo a que \u00e9stos se produzcan, como siempre han pretendido las bellas almas, ni que haya que tomar parte alegremente en ellos. Si el pueblo desencadena sus malas pasiones, por largo tiempo reprimidas, dif\u00edcilmente encontrar\u00e1 a su lado a los revolucionarios. De hecho, \u00e9stos tendr\u00edan mejores cosas que hacer que atrincherarse en sus casas o perderse entre la turba vociferante. Tambi\u00e9n en medio de la tormenta, el marinero, que sabe a d\u00f3nde quiere ir, tiene siempre un ojo en la br\u00fajula y una mano en el tim\u00f3n. Y en su coraz\u00f3n permanece la esperanza de poder aprovechar por cuanto sea posible la fuerza de las aguas para llegar a su destino y de haber sabido preparar su embarcaci\u00f3n de tal manera que sea capaz de resistir las embestidas del mar. Sin ninguna certeza de salvaci\u00f3n, ciertamente, pero sin ninguna intenci\u00f3n de renunciar por adelantado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Las reflexiones de Bakunin y Coerderoy \u2013 que alguno podr\u00eda calificar de metahist\u00f3ricas, y que como decimos, no han alcanzado mucho consenso entre los revolucionarios \u2013 han encontrado un ins\u00f3lito apoyo en las conclusiones alcanzadas por algunos estudiosos del comportamiento humano. Cuando Bakunin habla de la revoluci\u00f3n como una fiesta, cuyos participantes son presa de la embriaguez,<strong> (\u201clos unos de un terror, los otros de un loco \u00e9xtasis\u201d) <\/strong>y donde parece <strong>\u201cque el mundo ha sido puesto patas arriba; lo incre\u00edble se hab\u00eda vuelto com\u00fan, lo imposible posible, y lo posible y lo com\u00fan, insensatos\u201d<\/strong> es preciso tomar sus palabras en sentido literal.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Por ejemplo, Roger Callois, en el ensayo en el que analiza el significado de que la fiesta ha tenido en distintos tipos de sociedades humanas, habla del <strong>\u201ccontagio de una exaltaci\u00f3n&#8230; que incita abandonarse sin control a los impulsos m\u00e1s irracionales.\u201d<\/strong> Describe la fiesta como una <strong>\u201cexplosi\u00f3n intermitente\u201d <\/strong>que <strong>\u201caparece al individuo como otro mundo, un mundo en el que se siente sostenido y transformado por fuerzas que le superan.\u201d<\/strong> Su objetivo es <strong>\u201crecomenzar la creaci\u00f3n del mundo.\u201d<\/strong> <strong>\u201cEl cosmos surgi\u00f3 del Caos\u201d<\/strong>, escribe Callois, para quien el ser humano mira con nostalgia a un mundo que no conoc\u00eda la dura necesidad del trabajo, en el que los deseos se realizaban sin verse mutilados por ninguna prohibici\u00f3n social. La Edad de Oro responde a esta concepci\u00f3n de un mundo sin guerra y sin comercio, sin esclavitud ni propiedad privada. <strong>\u201cPero este mundo de luz, de gozo sereno, de vida f\u00e1cil y feliz, es al mismo tiempo un mundo de tinieblas y de horror&#8230; la era de creaciones exuberantes y desordenadas, de partos monstruosos y excesivos.\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>La actualidad de la barbarie, si queremos decirlo as\u00ed, radica en el hecho de que \u00e9sta no nos invita a masacrar, a torturar o a degollar, ni tampoco a imaginar una sociedad igualitaria y feliz. En la explosi\u00f3n de sus frenes\u00eds, la barbarie nos propone asumir con coraje la parte peligrosa, incluso la inadmisible y antisocial de nosotros mismos Desde que nacemos somos proyectados en un sistema social \u00e9tico-quir\u00fargico, cuyo objetivo es practicarnos el m\u00e1ximo n\u00famero posible de amputaciones en nombre del m\u00e1ximo orden. Haciendo frente a la barbarie, no hacemos sino dar una respuesta a la cuesti\u00f3n fundamental de nuestra plenitud.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u201c<\/strong><strong>No se puede ya contar con gracias, con favores especiales. No se puede ya pagar rescates al jefe del Purgatorio, ni sobornar al guardi\u00e1n del Infierno; Ya no hay Para\u00edso en el que poderse asegurar un puesto por adelantado\u201d &#8211; Ren\u00e9 Daumal<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>El mundo en el que vivimos es una prisi\u00f3n, cuyos m\u00f3dulos se llaman Trabajo, Dinero, Mercanc\u00eda, y cuya hora de patio viene dada por las vacaciones estivales. Es en este universo carcelario donde hemos nacido y donde siempre hemos vivido. Es por tanto todo lo que conocemos. Es al mismo tiempo nuestra pesadilla y nuestra seguridad. Y sin embargo, como todo reo bien sabe, nuestro coraz\u00f3n ha contado miles de veces los pasos que nos separan del muro de la prisi\u00f3n, ha calculado los metros de ladrillos que habr\u00eda que escalar. Como todo reo bien sabe, nuestra mirada ha escrutado miles de veces la sutil l\u00ednea del horizonte que separa el alambre de espino del cielo para despu\u00e9s fantasear con las formas y colores que se alcanzan a entrever. Pero no sabemos qu\u00e9 puede haber tras el muro. Tal vez un paisaje maravilloso. Tal vez una peligrosa jungla. Tal vez ambas cosas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Cualquier conjetura al respecto es una mentira. Lo que de seguro hay es la libertad, <strong>sea lo que sea \u00e9sta<\/strong>. Una vez conquistada, nos corresponde a nosotros saberla mantener y disfrutarla. Nos corresponde a nosotros tambi\u00e9n preferir renunciar a ella, pero no sin haberla experimentado antes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Hoy m\u00e1s que nunca es el tiempo del desprecio. Pensar en la posibilidad de evadirnos de la vida cotidiana es una locura. Dem\u00e1s, la vida de un fugado solitario acabar\u00eda de todos modos siendo m\u00edsera. Querer directamente destruir la c\u00e1rcel para liberar a todo el mundo es un acto de barbarie.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00bfCon qu\u00e9 derecho nos inmiscuimos as\u00ed en la vida de los dem\u00e1s? Sin embargo existe un momento en el que la desesperaci\u00f3n y la angustia por la insuficiencia y provisionalidad de nuestras perspectivas se deslizan y se trastornan hacia la determinaci\u00f3n de ser uno mismo, sin demora, hacia la determinaci\u00f3n de identificar medios y fines y de fundar sobre la Nada la soberan\u00eda de la revuelta.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Cuando llegue ese momento, si es que no ha llegado todav\u00eda, \u00bfsabremos qu\u00e9 hacer, o acaso retrocederemos, para volver a aquello que tan bien conocemos?<\/em><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><a href=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2014\/07\/Volcan_en_erupcion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4793\" src=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2014\/07\/Volcan_en_erupcion.jpg\" alt=\"Volc\u00e1n en erupci\u00f3n\" width=\"1920\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2014\/07\/Volcan_en_erupcion.jpg 1920w, https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2014\/07\/Volcan_en_erupcion-300x187.jpg 300w, https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2014\/07\/Volcan_en_erupcion-1024x640.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda le\u00eda este texto de Dominique Mis\u00e9in. Me gust\u00f3 bastante su planteamiento, y aunque, como me pasa a menudo con muchos escritos, no comparto del todo su contenido, me pareci\u00f3 muy interesante su difusi\u00f3n y debate, as\u00ed que &hellip; <a href=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/?p=4790\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7045,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60,4,20],"tags":[54,16,152,26,38,24],"class_list":["post-4790","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fanzines-y-revistas","category-publicaciones","category-textos","tag-francia","tag-guerra-social","tag-historia","tag-insurreccionalismo","tag-italia","tag-reflexion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7045"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4790"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4790\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4799,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4790\/revisions\/4799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}