{"id":8291,"date":"2015-06-13T13:29:19","date_gmt":"2015-06-13T11:29:19","guid":{"rendered":"http:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/?p=8291"},"modified":"2015-06-13T13:29:59","modified_gmt":"2015-06-13T11:29:59","slug":"8291","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/?p=8291","title":{"rendered":"[Cuento] La eremita hereje (extra\u00eddo del Manifiesto Anticivilizaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\">El siguiente relato o cuento fue extra\u00eddo del texto m\u00e1s amplio titulado <a href=\"http:\/\/es.scribd.com\/doc\/60035883\/Manifiesto-Anticivilizacion\">\u00abManifiesto Anticivilizaci\u00f3n\u00bb<\/a>, escrito en su d\u00eda por Ant\u00f3n FDR, miembro del colectivo coru\u00f1\u00e9s anarcoprimitivista Re-Evoluci\u00f3n!, y que por entonces se convirti\u00f3 en \u00abreferencia\u00bb del pensamiento de esta tendencia, pero de cuya deriva pol\u00edtica con el paso de los a\u00f1os creo que es mejor no hablar&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\">El relato reflexiona sobre valores como el altru\u00edsmo, la solidaridad, la compasi\u00f3n o la moral, y sobre el modo en que esos conceptos tienden a generar unas din\u00e1micas contradictorias, que preservan el veneno, disfrazando de cura el contagio, y perpetuando con ello el problema en lugar de solucionarlo. Un texto con una moraleja muy clara y que he decidido rescatar del olvido para que, quiz\u00e1, vuelva a agitar conciencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\">Disfrutadlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>La eremita hereje.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>En lejano lugar, apartado de la civilizaci\u00f3n por pedregosas monta\u00f1as, por salvajes bosques de verde frondosidad y por inquietos y juguetones r\u00edos azules de verdes centelleos viv\u00eda una mujer. Era conocida en toda la comarca con el nombre de la eremita hereje. Hab\u00eda quien pensaba que era una bruja que hab\u00eda hu\u00eddo a su rec\u00f3ndito escondrijo de las garras inquisitoriales y que desde las alturas de la monta\u00f1a segu\u00eda haciendo sortilegios contra sus enemigxs. Otrxs aseguraban que era un demonio que por los siglos hab\u00eda vivido all\u00ed, que hab\u00eda nacido en las profundidades de las ra\u00edces de una secuoya muerta y la hab\u00eda amamantado una loba y que qui\u00e9n se acercaba a sus dominios perd\u00eda todo su uso de raz\u00f3n pues el bosque hab\u00eda sido encantado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>Otrxs, lxs pocxs, no cre\u00edan nada de \u00e9sto, consider\u00e1ndolo una vulgar superstici\u00f3n popular. Sol\u00edan ser gentes que ven\u00edan de lejos buscando la sabidur\u00eda y la tranquilidad que de ella emanaba seg\u00fan cantaban ciertxs juglares que juraban haberla visto y vend\u00edan amuletos que ella misma hab\u00eda bendecido.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>Un d\u00eda que la misma mujer estaba cortando le\u00f1a para hacer una fogata apareci\u00f3 entre los helechos que ba\u00f1aban los pies de los \u00e1rboles uno de estxs viajerxs.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>El viajero se present\u00f3. Era un hombre entrado en a\u00f1os y de aspecto venerable que al parecer era un reconocido sabio en la ciudad de d\u00f3nde ven\u00eda. El viajero habl\u00f3 a la mujer con la segura tranquilidad del\/de la que se cree en posesi\u00f3n de toda verdad y le dijo: \u00abVengo a usted porque donde yo vivo la bondad humana parece haber desaparecido como si un malvado duende la hubiese secuestrado. Lxs pr\u00edncipes\/princesas se disputan territorios y riquezas, s\u00f3lo para aumentar su ego mandando sin piedad a sus pueblos a morir a las m\u00e1s cruentas guerras. Lxs hombres\/mujeres de palacio conspiran lxs unxs contra lxs otrxs para estar m\u00e1s cerca del trono, por codicia, gastando el heraldo p\u00fablico en cortesanas y fiestas mientras la gente no tiene para comer\u00bb. El viajero call\u00f3 y baj\u00f3 la cabeza apenado por el recuerdo esperando alguna respuesta de la mujer pero ella sigui\u00f3 cortando a hachazos la le\u00f1a. El viajero, desconcertado, prosigui\u00f3: \u00abLos vicios, la corrupci\u00f3n y la inmundicia son de igual modo los que imperan en el pueblo. La gente s\u00f3lo mira para sus propios ombligos sin importarle el\/la vecinx. Trabajan de sol a sol y se pisan lxs unxs a lxs otrxs s\u00f3lo por conseguir unas monedas m\u00e1s mientras la putrefacci\u00f3n se adue\u00f1a de la urbe y la gente cae enferma por esta pestilencia que nadie quiere curar. \u00a1Oh, amiga m\u00eda!, he venido para que me d\u00e9 consejo. Dicen que es usted una especie de sabia santa. D\u00edgame, pues, no se haga m\u00e1s de rogar. \u00bfQu\u00e9 puedo hacer para inculcar a mis vecinxs, aunque sea un poco, el altru\u00edsmo y la compasi\u00f3n con la que la providencia la ha bendito, mi se\u00f1ora?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>La mujer al o\u00edr \u00e9sto dej\u00f3 su tarea. Clav\u00f3 el hacha en el suelo, se sec\u00f3 el sudor que gr\u00e1cil se deslizaba por su frente y apoy\u00e1ndose en el palo de la herramienta se sent\u00f3 junto al viajero y le dijo: \u00abAmigo m\u00edo, gran favor es el que le quieres hacer a tus vecinxs intent\u00e1ndoles volver altru\u00edstas y compasivxs. De todas maneras vienes al sitio equivocado si lo que quieres es encontrar aunque sea una pizca de altru\u00edsmo o compasi\u00f3n. Nosotrxs no gustamos de vejar a nadie, querido amigo, de la misma manera que no queremos que nadie nos agravie\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>Turbado por la inesperada respuesta el viajero le contest\u00f3: \u00ab\u00c9so \u00faltimo me parece muy sabio. Pero hay dos cosas que no entiendo bien&#8230; Ud. ha dicho nosotrxs&#8230;\u00bb. \u00abNosotrxs he dicho\u00bb, ri\u00f3 la mujer, \u00ab\u00bfNo se habr\u00e1 cre\u00eddo las f\u00e1bulas de la eremita de los bosques?\u00bb y cuando dec\u00eda \u00e9sto sal\u00edan tres hombres y una mujer de la gran caba\u00f1a de madera frente a la cual estaban charlando. El viajero pareci\u00f3 desencantado con tal circunstancia como si hubiese perdido para \u00e9l un halo ex\u00f3tico en busca del cual hab\u00eda caminado, por jornadas, d\u00eda y noche. Entre dientes, como refunfu\u00f1ando, inquisidoramente empez\u00f3 a decir: \u00abEntonces lo de la heremita hereje&#8230;\u00bb. Lxs contertulixs rompieron en carcajadas, sin mala f\u00e9. La mujer puso su mano sobre el hombro del viajero y c\u00e1ndidamente explic\u00f3: \u00abNo puede usted hacer caso de los rumores de las gentes. Lo siento si le he defraudado. No he sido yo la que me he puesto ese rid\u00edculo nombre, de hecho, no me he puesto jam\u00e1s nombre alguno. No, ni soy una ermita\u00f1a, ni soy una asceta ni nada de \u00e9so, de hecho no hay nada que m\u00e1s me guste que el gozar y la compa\u00f1\u00eda humana&#8230; No veo por qu\u00e9 nadie querr\u00eda privarse del contacto carnal, de la conversaci\u00f3n sencilla con otras personas o la convivencia con qui\u00e9n amas.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>El viajero, alarmado, se ech\u00f3 para atr\u00e1s liber\u00e1ndose de la mano que le tend\u00eda la mujer e indignado pregunt\u00f3, repitiendo las palabras de la mujer: \u00ab\u00bfQuiere usted decir que usted ama a lxs cuatro&#8230; carnalmente?\u00bb Sobraron palabras para la contestaci\u00f3n. El viajero se enrojeci\u00f3 y la sensaci\u00f3n de verg\u00fcenza le hizo arder en c\u00f3lera. \u00abAhora veo que los rumores populares eran ciertos, es usted una bruja, una libertina. Yo he venido aqu\u00ed enga\u00f1ado. Le he venido a hablar de la tr\u00e1gica situaci\u00f3n de mi ciudad pero veo que ustedes a\u00fan son m\u00e1s depravadxs pues adem\u00e1s de libertinxs se mofan de los sentimientos m\u00e1s elevados del\/de la ser humanx: el altru\u00edsmo y la compasi\u00f3n. \u00a1Oh s\u00ed!, estaban bien en lo cierto quienes la pintaban como un ser salido de los avernos. No tengo m\u00e1s que hacer aqu\u00ed. Pero d\u00edgame, s\u00f3lo por curiosidad, \u00bfc\u00f3mo pueden ustedes estar orgullosxs de no tener una pizca de compasi\u00f3n o altru\u00edsmo?\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>La mujer, ante tal avalancha de palabras y descalificaciones perdi\u00f3 la sonrisa. Sus ojos se volvieron resplandecientes y p\u00edcaros y contest\u00f3 lo que sigue: \u00abAmigo m\u00edo, usted quiere saber por qu\u00e9 hemos renegado de la compasi\u00f3n y del altru\u00edsmo pero yo ya se lo he dicho. Nosotrxs no gustamos de menospreciar a nadie. Es por \u00e9so que no nos compadecemos de nadie. Cuando un\/a amigx sufre nos duele a nosotrxs pues en nuestro extremo ego\u00edsmo no nos gusta ver sufrir a la gente. Nosotrxs sentimos por lxs dem\u00e1s al identificarnos con ellxs y su dolor, no lxs compadecemos desde una distante posici\u00f3n y menos a\u00fan les denigramos y menospreciamos con limosnas piadosas y compasivas sino que les damos lo que es suyo o lo que queremos. Es as\u00ed que cuando un\/a amigx cae enfermx lxs dem\u00e1s lx cuidan para que sane cuanto antes porque no nos gusta ver sufrir y porque as\u00ed queremos ser pagadxs por nuestrxs iguales si nosotrxs caemos enfermxs. Ustedes, en cambio, lo hacen como si fuese un favor o una obligaci\u00f3n social, o divina, que al fin y al cabo es lo mismo. Mandan al\/a la enfermx o al\/a la viejx lejos de ustedes porque no aguantan verlx sufrir, porque se sienten culpables, porque no pueden compartir su dolor. Ustedes pagan a otrxs para que cuiden al\/a la que no puede cuidar de s\u00ed y de esta forma alivian su remordimiento por haber sido compasivxs, altru\u00edstas. Ustedes dan al\/a la mendigx la limosna de su altru\u00edsmo, compasi\u00f3n y generosidad que no es m\u00e1s que un despreciable instinto de superioridad, porque ustedes gustan de mirar por encima del hombro.: Por \u00e9so su pr\u00edncipe manda al pueblo a morir a la guerra, por \u00e9so lxs hombres\/mujeres de palacio conspiran, el pueblo pisa cabezas y se arrodilla por unas monedas&#8230; por \u00e9so usted ha venido aqu\u00ed a buscarme. Porque usted antes de venir estaba ya convencido de estar en posesi\u00f3n de la verdad y era para usted un premio que yo le diese la raz\u00f3n a sus teor\u00edas. Es por \u00e9so que usted est\u00e1 ahora de pie, inquieto y molesto, porque usted ha visto que mi realidad nada tiene que ver con la suya y de hecho la pone en tela de juicio.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>La mujer par\u00f3 un momento, se levant\u00f3, arranc\u00f3 el hacha del suelo y con ella en las manos extendi\u00f3 los brazos ofreci\u00e9ndosela al viajero, al tiempo que le dec\u00eda: \u00abAmigo m\u00edo, me pregunt\u00f3 qu\u00e9 es lo que creo que deber\u00eda hacer. Pues si quiere consejo este es el \u00fanico que puedo darle. Coja usted el hacha y destroce en mil pedazos el tronco muerto de su cultura pues lo mejor que usted y sus conciudadanxs pueden hacer es destrozar todas las instituciones y valores que mantienen sobre sus espaldas el \u00e1rbol muerto y una vez despiezadas haced una hoguera con ellas para que pueda volar un nuevo ave f\u00e9nix.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>El viajero ante tales argumentos se enfureci\u00f3, rechaz\u00f3 el hacha, les di\u00f3 la espalda y volvi\u00f3 a su ciudad, diciendo a su vuelta a todo el mundo que era cierto, la eremita hereje era una demonio amamantada por una loba y que \u00e9l hab\u00eda logrado salir con vida por suerte, pues ella hab\u00eda intentado matarle a machazos y tirarlo en una hoguera.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"JUSTIFY\"><em>El rumor circul\u00f3 r\u00e1pido como p\u00f3lvora en la ciudad y todxs maldec\u00edan a la eremita hereje. Pero esta situaci\u00f3n no dur\u00f3 mucho, pues no tard\u00f3 mucho en llegar el ataque de un rey m\u00e1s fuerte y avaro a esta ciudad y todxs sucumbieron.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a href=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2015\/06\/houtin1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-8292\" src=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2015\/06\/houtin1.jpg\" alt=\"houtin1\" width=\"950\" height=\"937\" srcset=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2015\/06\/houtin1.jpg 950w, https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/files\/2015\/06\/houtin1-300x296.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente relato o cuento fue extra\u00eddo del texto m\u00e1s amplio titulado \u00abManifiesto Anticivilizaci\u00f3n\u00bb, escrito en su d\u00eda por Ant\u00f3n FDR, miembro del colectivo coru\u00f1\u00e9s anarcoprimitivista Re-Evoluci\u00f3n!, y que por entonces se convirti\u00f3 en \u00abreferencia\u00bb del pensamiento de esta tendencia, &hellip; <a href=\"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/?p=8291\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7045,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60,4,20],"tags":[18,24],"class_list":["post-8291","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fanzines-y-revistas","category-publicaciones","category-textos","tag-galicia","tag-reflexion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7045"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8291"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8294,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8291\/revisions\/8294"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozcomoarma.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}