El anarquismo italiano, las bombas y la capacidad inventiva del periodista gilipollas de turno.

Una individualidad afín de Barcelona tuvo la amabilidad de enviarme un enlace a la edición virtual del periódico La Vanguardia que llevaba a una noticia donde se habla de los gossos d’ escoria (perdón, Mossos d’Esquadra, policía autonómica catalana) estaría investigando al anarquismo italiano. La noticia está aquí.

Ya sabemos que no podemos esperar otra cosa de la empresa (perdón, de la prensa, ¿o es lo mismo?) del señor conde Dogó, no obstante, quien esto escribe considera que semejante capacidad para superarse en lo absurdo de sus artículos merece un reconocimiento, y por ello esta entrada.

Según comenta la noticia redactada por el policía (perdón, por el periodista, ¿o es lo mismo?) Iñaki Ellakuría, tres envíos de falsos paquetes bomba realizados contra dos empresas radicadas en Cataluña (una gestoría y una sucursal bancaria) y contra un tercer objetivo en Valencia que estaría relacionado con los otros dos en que compartirían o bien la titularidad o bien la conexión con otras entidades financieras con base en Italia, habrían llamado la atención de los mossos, que dicen haber reunido «numerosos indicios y datos» de que lxs autorxs de estas acciones estarían relacionadxs con FAI/FRI (Federación Anarquista Informal / Frente Revolucionario Internacional). Aquí encontramos la primera metedura de pata abismal del perio-listo bocazas, cuando este define a FAI/FRI como «un grupo de anarquistas italianos que han protagonizado diversas acciones y atentados en Chile, México, Italia, Argentina y Grecia, y que han iniciado una campaña en España contra intereses de su país».

Bueno, como podemos comprobar el listillo no tiene ni pajolera idea de lo que es la FAI informal ni mucho menos del proyecto de Frente Revolucionario Internacional, ni de su origen ni de su desarrollo práctico.

Un poco de historia. En 2003, del desencanto con las inmovilizadas e incapaces formas del anarquismo tradicional, y como intento de reformular las tesis insurreccionalistas que en los últimos años habían revitalizado parcialmente la lucha anarquista en diferentes países y territorios, surge en Italia el proyecto de la Federación Anarquista Informal, duramente criticado por la mal llamada «FAI legítima», es decir, la Federación Anarquista Italiana, organización formal de síntesis que pertenecía a esos cadáveres con olor a museo donde les gusta recrearse a lxs nostálgicxs. Dichas críticas llegaron no sólo porque acusaban a la FAI (Informal) de haberles usurpado las siglas, sino porque tras años de inactividad, las acciones de sabotaje y ataque pusieron en evidencia la podredumbre presente en ciertas partes del ámbito anarquista y, con sus grandes aciertos y sus garrafales errores, lograron devolver a dicho ámbito la vitalidad y fuerza de la que gozaba anteriormente. Este proyecto, no obstante, fracasó, y en 2009, 6 años después, con la detención y encarcelamiento en Grecia de lxs compañerxs de la Conspiración de las Células del Fuego, nace y se desarrolla la propuesta de retomar el proyecto con un nuevo modelo, planteando como eje central del mismo una federación internacional difusa compuesta por células e individualidades que habían optado por pasar a la ofensiva mediante la acción directa contra el actual estado de cosas y todo aquello que lo defiende y protege, acompañando sus acciones de comunicados y reflexiones que permitiesen una mejora en la precisión con cada ataque. Nace así la FAI/FRI (Federación Anarquista Informal / Frente Revolucionario Internacional), un «espíritu» bajo el que muchxs compañerxs reivindicaron y siguen reivindicando sus acciones en numerosos países tan dispares como, a veces, distantes (Grecia, Reino Unido, Italia, el Estado español, Francia, Alemania, Chile, Argentina, Brasil, EE.UU., México, Indonesia y más).

Por lo tanto, el funcionamiento de FAI/FRI permite que compañerxs que, en la inmensa mayoría de casos ni siquiera se conocen ni mantienen contacto entre sí, puedan operar de manera conjunta dando un nombre común a sus acciones y trabajando juntxs por la promoción de las ideas anarquistas (o simplemente por el ataque al dominio, sin intención de promover o de concienciar sobre nada) a través del ataque contra estructuras, símbolos e intereses del actual existente en sus respectivos países, de manera autónoma y descentralizada. Que la Federación Anarquista Informal naciese en Italia fue simple casualidad, y tal hecho en ningún caso convierte a todxs sus miembros en anarquistas italianxs, como señala el loro periodista, sino que simplemente sitúa a este país como el lugar donde nació un proyecto que ahora se ha extendido y tomado forma, y que, con mis discrepancias y mis desacuerdos, considero el principal referente de un pilar fundamental de la práctica antiautoritaria que, por desgracia, se está perdiendo: La acción directa y la propaganda por el hecho.

Por otro lado, hablar de que la Federación Anarquista Informal atenta contra «los intereses de su país» es atribuir a las acciones de estxs compas un determinado carácter de circunscripción a la lucha contra los intereses concretos de un Estado, lo que además otorga un carácter de chovinismo o de reconocimiento de unas fronteras, no obstante, un rasgo principal de FAI/FRI es el carácter internacionalista de sus acciones, haciendo volar la solidaridad más allá de cualquier gentilicio, frontera o distancia.

El perio-listo continúa su sarta de sandeces recordando las injurias que la policía nacional lanzó contra el anarquismo insurreccionalista, asegurando que este se infiltraba en movimientos sociales como el 15-M, las protestas mineras o las plataformas vecinales creadas contra los desahucios y contra la incorporación de nuevos recortes y reformas laborales. Cierto es que hubo presencia anarquista en dichos procesos, porque como todxs sabemos el Estado está muy contento con que surjan movimientos tan pacificados, obedientes, dóciles y mojigatos como única respuesta a sus atroces políticas y a las miserias cotidianas tanto económicas como existenciales que estas provocan, y no le hace ninguna gracia que puedan participar y ser escuchadxs elementos que proponen una crítica radical de este mundo y que rechazan desde el principio el diálogo y la mediación con el poder vigente o sus representantes, y que es más, proponen pasar al ataque aquí y ahora sin esperar advenimientos mesíacos ni la llegada de las «condiciones objetivas» ni la alienación de los planetas ni ningún otro futuro de carácter bíblico, sagrado y/o esotérico en el que postergar la guerra social en nombre de una nueva revolución de masas que jamás se producirá.

Como no podía ser de otra manera, este «entendido» deja sitio en su palabreria barata para hablar de que uno de los puntos «donde más han arraigado estos grupúsculos anarquistas, muy presentes en los colectivos antisistema y en la red de casas okupas» es la ciudad de Barcelona. Bueno, en primer lugar, me encantaría que, por una vez, alguien me explique qué son los «colectivos antisistema» y cuáles son sus características, ideario etcétera. He oído hablar de grupos anarquistas en sus diferentes tendencias y diversidad, de marxistas-leninistas, de trotskistas, de marxistas anti-autoritarios, de colectivos de izquierda independentista, de maoístas, hoxistas, y en fin, la lista de -ismos es interminable. No obstante, todos estos movimientos o tendencias tienen, en más o menos extensión, un programa, unos objetivos o unas características e ideas propias, no obstante, ¿qué o quiénes son lxs antisistema? (¿reptilianos?, ¿Dios?, ¿Satán?, ¿lxs Teletubbies?) y ¿qué pretenden? Lo digo de verdad, no entiendo bien a qué se refiere ese concepto y me mosquea, ¡¡llevo años moviéndome y nadie me lo explica!!

Bueno, ironías aparte, que esto es un tema muy serio (jajajajaja), tras hablar de los malvados «antisistema» atraca-viejecitas y come-niños, el mercenario de la pluma nombra, sin saber muy bien por qué, los disturbios en Génova contra la cumbre del G-8 en julio de 2001, a los que sitúa como el momento en que la presencia de «estos grupúsculos» se habría empezado a detectar en Barcelona, y el periodo a partir del cual se han empezado a producir acciones violentas. Debe ser que antes de lo de Génova todo el mundo vivía en paz y amor y en Barcelona no existía un movimiento contestatario que aceptase la contra-violencia como herramienta de auto-defensa y, por qué no, de ataque contra las estructuras de un sistema genocida, terrorista, cruel e injusto que nos violenta a diario a través de una larga lista de mecanismos con los que nos rodean, mediante la violencia policial, la explotación, el control social, las relaciones alienadas, el heteropatriarcado, la explotación animal y la destrucción medioambiental, la artificialización de la vida, las torturas en las prisiones y comisarías, los asesinatos encubiertos, las guerras imperialistas que las potencias occidentales provocan para apropiarse de las reservas energéticas de Oriente Medio, la publicidad y su manipulación de los deseos, etcétera. Pero nada, aquí lxs violentxs somos nosotrxs y a quien diga lo contrario habrá que demostrarle que se equivoca con «no-violencia» policial (es decir, la de porra y pelotazo de goma en el ojo).

Nuestro «espabilado» amigo añade, para seguir «mejorando» la cosa, lo siguiente: «Sin embargo, la policía descarta por ahora que esta organización haya enviado paquetes bombas a Madrid y Sevilla, así como la vinculación de estos grupos anarquistas con el «crimen organizado».

Eeeeeh…¿?¿? Bueno, es todo un consuelo saber que la policía descarta la vinculación de anarquistas con el crimen organizado, ya que lo peor de todo es que dado el calibre que han alcanzado algunas de sus mentiras últimamente, que empezasen a asociar al anarquismo de cualquier tendencia con mafias y «crimen organizado» (habría que ver qué entiende el inútil del periodista por «crimen organizado» también) no sería sorprendente.

No obstante, la cosa es más interesante por momentos y acto seguido nos habla del envío de una nota enviada a un diario genovés de la prensa burguesa donde se reinvidicarían, presuntamente como FAI/FRI, una serie de acciones en Valencia, Zaragoza y Barcelona, y que «ha acabado por confirmar a la policía autonómica la implicación de los anarquistas italianos». Una vez más el periodista insiste en que hay anarquistas italianxs en el ajo, sin embargo, enviar una carta a un diario de Génova reivindicando acciones realizadas en el Estado español puede tener como finalidad más lógica difundir y dar a conocer dichas acciones en otro país donde, efectivamente, existe un amplio espacio  anarquista, pero no convierte, por arte de magia, a lxs autorxs en italianxs.

También describe a lxs anarquistas italianxs a lxs que hace referencia como «un grupo fuertemente politizado y que está tratando de aprovechar la crisis económica». Lo único para lo que cualquier anarquista aprovecharía la situación de crisis que atraviesa no sólo la economía sino toda la forma de vida a la que nos hemos acostumbrado dentro de esta civilización tecno-industrial, es para que los golpes contra un mundo que no hace más que provocar injusticias y masacres en nombre del mercado y sus normas sean cada vez más eficaces y potentes.

El susodicho también nos informa de que los mossos no dudan en calificar las recientes acciones de estos grupos anarquistas de «terrorismo político». Ante esta aclaración, sólo puedo decir…

TFTIEn fin, ya para terminar, quiero hacer hincapié en que este «interesante» artículo concluye señalando que en la misiva presuntamente enviada por este grupo que se integró presuntamente en el proyecto internacional de FAI/FRI se atribuirían la responsabilidad por haber decapitado una estatua de Millán Astray en 2005 (muy curioso este dato, ya que en 2005 no existía FAI/FRI, ¿alguien me lo explica?) y nos dice que los investigadores de los mossos d’esquadra «interpretan esta misiva de FAI-FRI como «una reivindicación» de los paquetes bomba enviados a las empresas italianas de Barcelona y Valencia, y no descartan nuevas acciones». Aquí nos toca fijarnos otra vez en la forma en que el periodista listillo juega con las palabras. En primer lugar, de decapitar una estatua (algo que hasta una gamberrada de críos puede hacer sin demasiada dificultad) a enviar un paquete bomba hay un abismo, por lo que si alguien, al leer una carta que se atribuye el haber roto una estatua de Millán Astray, dilucida per se que se trata de lxs mismxs que han enviado paquetes bomba a unas empresas, entonces apaga y vámonos. En caso de que ambos ataques fuesen asumidos por células, grupos y/o individualidades afines a FAI-FRI, toca reiterar que las acciones de dicha federación son informales y descentralizadas y que por lo tanto no tiene sentido alguno crear un cuerpo único al uso de las viejas estructuras jerárquicas, formales y estáticas, aunque visto lo visto, nada de esto tiene sentido. Por otro lado, el periodista habla, una vez más, del envío de paquetes bomba, sin embargo, en el tercer párrafo de su artículo reconoce que los artefactos «explosivos» presuntamente enviados por anarquistas serían simulados y no reales. ¿En qué quedamos?, ¿son paquetes bomba o artefactos simulados? Y colorín, colorado, el cuento se ha acabado.

Vosotros periodistas sois los terroristas.

Mentira.

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