Alemania – «Tras la COP25…» · Comunicado desde el bosque okupado de Osterholz

Recogemos de 325, traducimos al castellano y compartimos a continuación este escrito de les compañeres que se encuentran okupando, desde agosto, el bosque de Osterholz, para habitarlo y defenderlo de la destrucción que pretende causar allí Oetelshofen. Se trata de una reflexión sobre los fraudes del capitalismo verde tras la cumbre climática de la Conferencia de las Partes en Madrid (COP25) y tras la presentación del paquete del gobierno alemán, que bajo el disfraz supuestamente «ecológico» de la reducción del carbón (ahora que ya han explotado hasta el último gramo desertificando casi por completo espacios naturales de valor incalculable como el bosque de Hambach, y persiguiendo y encarcelando a quienes se oponían a sus megaproyectos genocidas) esconde una nueva política energética para continuar favoreciendo el lado «renovable» del mismo sistema de muerte.

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Tras la COP25 y el Paquete de Estímulo Económico: ¡Dejad de apelar a los responsables del problema! ¡Lo que necesitamos es una revuelta!

Wuppertal. Haan. 26 de diciembre, 2019. Desde el 15 de agosto de 2019 hemos okupado el bosque de Osterholz. Un montón de cosas han pasado en estos cuatro meses y medio. El bosque que se suponía que iba a ser talado en octubre todavia sigue aquí, y eso es bueno. Seguiremos oponiéndonos activamente a la posible tala para los intereses capitalistas de una empresa privada llamada Oetelshofen.

El 20 de septiembre, miles de personas tomaron las calles en todo el mundo para manifestarse por la justicia climática. La respuesta del gobierno alemán debería ser una lección para todes aquelles que creen que los cambios decisivos pueden venir de parte de los gobernantes. El “paquete climático” presentado por el gobierno alemán es por encima de todo un paquete de estímulo económico para la industria de los coches eléctricos. La ley de eliminación de carbón propuesta es principalmente una ley de eliminación de energía eólica. Les gobernantes están intentando hacer trampas en su camino engañando a la opinión pública. Lo de siempre. Las negociaciones climáticas de la COP25 también han fracasado miserablemente. No es de extrañar, porque les gobernantes han entendido desde hace mucho lo que hay que hacer, pero eso es exactamente lo que no quieren hacer. Aquelles que creen que les gobernantes “todavía no han entendido la gravedad de la situación” sucumben a una creencia equivocada: les gobernantes han entendido muy bien la gravedad de la situación. Sus intereses simplemente se encuentran en otra parte. Los lacayos del capital se mantienen en una situación eterna y sus amigos del capitalismo verde solo quieren cambiar las cosas ligeramente. En lugar de destruir regiones enteras por carbón, ahora quieren destruir paisajes únicos para la minería de litio para sus coches eléctricos. La misma salsa, pero ahora con color verde.

No nos malinterpretéis. Las huelgas de los “Fridays for Future” han estado teniendo lugar durante alrededor de un año hasta ahora y son correctas e importantes. Han sensibilizado y politizado a mucha gente. Así como las manifestaciones de “Fridays for Future”, que tuvieron un carácter popular”, hay también muchas okupaciones forestales, Ende Gelände y otras iniciativas que están resistiendo activamente. Somos parte de este movimiento y damos la bienvenida a las muchas acciones que tiran arena en los engranajes de la destructiva maquinaria capitalista. Pero no estamos ciegas. Vemos que en el movimiento climático del norte de Europa el argumento es a menudo “izquierdista liberal”. Incluso a pesar de que la pregunta sobre el sistema se hace cada vez más y también se debate (¡y eso es algo bueno!), hay fuerzas “izquierdistas” liberales que apelan a las clases dirigentes, a aquellas que nos han traído hasta el punto en el que nos encontramos ahora.

Una y otra vez las fuerzas gobernantes ponen los trabajos en juego. Los trabajos en la industria del carbón, o como en el bosque de Osterholz, los trabajos en la industria de la cal. Por supuesto, nunca hablamos de la pérdida de empleos debido a las olas de automatización, los cambios en los requisitos del mercado, etc. Los medios de vida de les asalariades en las industrias contaminantes son tomados como rehenes por les gobernantes para hacer cumplir sus intereses destructivos. Sin embargo, el destino de estas personas no es tan importante para elles como el destino de las personas que, como resultado del cambio climático, ya se ven obligadas a abandonar sus pueblos y aldeas porque la base de su existencia ya no existe.

Raoul Vaneigem escribía en noviembre de este año: “Ecologistas, ¿por qué molestarse en gritar a los Estados para mejorar el clima cuando los mismos Estados se burlan de vosotres contaminando cada día más, cuando existe una necesidad urgente de actuar en un área donde los problemas no están relacionados con sutilezas intelectuales?.

Si queremos lograr un cambio real, esto solo será posible si entendemos el problema del clima como parte de un cuestionamiento del sistema que causó esta catástrofe climática y se dirige directamente hacia la próxima catástrofe con su «solución de litio». Debemos liberarnos de las cadenas, cadenas que a veces son invisibles. Pero a más tardar cuando surge la cuestión de la existencia. Las dependencias son tan fundamentales que no pueden ser reformadas. Aquí, las partes en crecimiento de la sociedad dictan hacia dónde va el viaje, allí les asalariades, quienes como peticionarios pueden «solicitar» un cambio cosmético de vez en cuando.

Todos los grandes cambios en el pasado se han obtenido peleando por ellos y no se han solicitado. Esta vez será así todavía más, porque la justicia climática lleva inevitablemente a cuestionar todo el sistema. En países como Chile, por ejemplo, nos están mostrando actualmente lo que hay que hacer. Allí, la gente no ha sido apaciguada por pequeñas concesiones durante más de 2 meses. Grandes segmentos de la población han entendido que será una lucha larga y dura, que la élite que les condujo a la catástrofe neoliberal y también ecológica debe desaparecer, para que todo pueda ser reconstruido desde cero.

Así que: ¡Feliz año nuevo!

O, como Raoul Vaneigem escribió: “¡Aquí estamos, al comienzo de todo!”

#By2020WeRiseUp!

¡Que empiece el levantamiento!

Jeder Baum Zählt / Cada Árbol Cuenta, 26 de diciembre, 2019

PD: Siempre estamos felices de recibir visitantes, y más importante aun, aliades que quieran quedarse más tiempo en el bosque de Osterholz.

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